CONEXIÓN INEXPLICABLE

BAILANDO PUEDES LLEGAR A SENTIR, con una persona con la que ni siquiera has hablado, UNA CONEXIÓN INEXPLICABLE.

Bailando transmitimos y recibimos una energía, que nada tiene que ver con el aspecto físico, ni con la edad. Es algo íntimo que se siente mientras dura el baile, y que no implica otro tipo de relación. Esa conexión mágica puedes sentirla con tu pareja o no, como ya he dicho antes, no tiene nada que ver con que nos conozcamos, y tampoco con que sepamos bailar mejor o peor. Es algo que ocurre y no se realmente porque, pero es genial.

Muchas veces buscamos que esto ocurra con nuestra pareja, sobre todo cuando comenzamos a bailar, porque nos parece lo lógico. Y como tenemos mucha confianza con ella, la machacamos con “consejos” o “críticas” bien intencionadas, consiguiendo exactamente lo contrario: que nos sintamos más incómodos bailando juntos, que dejemos de disfrutar e incluso que nos enfademos. Y si encima nos llevamos ese enfado a casa, conseguimos que el bailar deje de ser algo satisfactorio en nuestra relación.

El baile cambiando de pareja nos hace ser más conscientes de nuestros errores. El guiar o el dejarnos llevar por más de una persona, nos ayuda a enriquecer nuestro baile. Aprendiendo a ser más claro a la hora de indicar los movimientos y a ser más sensible a la hora de entenderlos.

Lo que está claro, es que si practicamos baile social, lo ideal es interactuar con más personas, y disfrutar al máximo cada una de las canciones. Si surge esa conexión…. MAGNÍFICO!!!… Y si no surge con esa persona, … disfruta de la música y muestra tu mejor sonrisa. Quién sabe si la próxima vez que bailéis juntos, pueda sorprenderte.

Pero lo que NUNCA tenemos que hacer es ENFADARANOS o FRUSTRARNOS. Todo requiere un proceso de aprendizaje y cada uno tenemos nuestro ritmo. Ten paciencia, sobre todo con tu pareja.

RECORRE TU CAMINO Y DISFRUTA DE CADA PASO.

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